EL FIN. Jaime Ramos Martín
EL
FIN
Muy buenas internautas, todos estaremos
de acuerdo, en que esta aventura que ha supuesto nuestro blog, ha sido un reto
digno de ser detestado por todos los alumnos de la clase. No obstante, aún no
ha acabado nuestro calvario, puesto que en el día de hoy nos disponemos a
realizar nuestra última entrada obligatoria para este odioso blog.
En este mi último día como participante del blog, me ha
sido encomendada la tarea de redactar una entrada sobre una curiosidad
relacionada con cualquiera de los temas de las demás entradas. Mi entrada,
trata sobre evolución de la geografía de la península Ibérica, al igual que
todas las anteriores, no podrá ser calificada como buena, ni siquiera como
aceptable, pero se pasa el rato leyéndola.
GEOLOGÍA DE LA
PENÍNSULA IBÉRICA
Precámbrico (4600-570 millones de años):
Al comienzo de la historia geológica de nuestro planeta,
la península ibérica todavía no existía, dado que aún cuando las placas
tectónicas se solidificaron y los océanos comenzaron a ser de agua y no de
lava, toda la superficie emergida se encontraba unida formando el
supercontinente de Pangea. Las únicas zonas de la península que veían la luz
del sol eran la zona gallega y puntos aislados del sistema central y de los
montes de Toledo, el resto se encontraba sumergida bajo el mar.
Paleozoico (570-230 m.
a.)
Durante este periodo tuvo
lugar la orogenia herciniana, esto provocaría que los estratos acumulados en el
fondo del mar sufrieran grandes presiones, se plegaran y emergieran dando lugar
al relieve herciniano, entre ellos destaca la Meseta. Dejándonos así tan solo
con la mitad derecha de la península emergida aproximadamente y encontrándose
el resto sumergida en el mar de Tethys.
Mesozoico (230-65 m.a.):
A lo largo de esta
etapa geológica de la Tierra no se aprecian a simple vista grandes cambios en
la geografía ibérica, no obstante, es en este período en el cual se produce la
sedimentación de calizas, margas y arenas en el borde oriental de la meseta y
en las cuencas marinas pirenaica y bética. Además de procesos de erosión y
regresiones y transgresiones marinas.
Cenozoico (65-2 m. a.):
Y finalmente alcanzamos
el cenozoico, periodo que fue clave en la historia geológica de la península.
Durante esta etapa se presentó un gran dinamismo tectónico alrededor de todo el
globo, lo que causó, entre otros, el choque de la placa africana con la
euroasiática, siendo la península la zona de la placa euroasiática emergida más
cercana a la colisión. Este movimiento de placas tuvo notables consecuencias en
el relieve ibérico, por ejemplo: la creación de la cordillera alpina, la
cantábrica, el pronunciamiento de los picos del sistema central y de los montes
de castilla y león y Toledo y focos volcánicos aislados.
Era Cuaternaria hasta la actualidad:
Se
trata de una época de estabilidad orogénica que provoca la formación de
sedimentos cuaternarios. La casi totalidad de la Península se encuentra
emergida, y la desecación y desagüe de las depresiones del Ebro y Guadalquivir
se efectúan rápidamente, con una pronta evolución en la depresión del Ebro,
mientras que en la del Guadalquivir las marismas que aparecen cerca de su
desembocadura denotan una lenta evacuación de las aguas.
Las glaciaciones crean relieve glaciar (valles en forma
de U, circos glaciares que desembocan al deshelarse en lagunas como la de
Sanabria en Zamora, la Laguna Negra en Soria, etc), apuntando todavía más las
afiladas cumbres de las cadenas montañosas alpinas. Fenómenos de gelifracción
(ruptura por hielo interno), solifluxión (capa de tierra que resbala por el
agua contenida), etc., acaban de imprimir su huella sobre el modelado del
terreno.
Se acaba de llenar de sedimentos la Depresión del
Guadalquivir, y la Meseta bascula hacia el Oeste, lo que provoca que los ríos
desemboquen en el Atlántico, y saquen a la luz los materiales antiguos
primarios (ejemplo: en Extremadura). Los ríos mediterráneos hacen posibles las
llanuras aluviales de la Plana, la Huerta de Valencia, etc.: su riqueza procede
de la acción erosiva de estos materiales cuaternarios ricos en nutrientes
minerales.
Y
esto ha sido todo mis horribles amigos, la geología es una ciencia espantosa,
trivial y redundante y me arrepiento más que nada en mi vida de haber perdido
estos 3 últimos meses estudiándola ya que no me será de ninguna utilidad ni en
segundo de bachillerato, ni mucho menos en la carrera que estoy dispuesto a
cursar, a diferencia de la biología, que es una de las más cálidas ciencias, y
que al menos todo el mundo de la clase elegiría antes que esta horrenda
profanación al saber. Dicho esto me retiro tranquilo de mi futil tarea de
realizar este blog puesto que seguramente debido a él descenderá mi media en
esta evaluación, otro favor más que agradecer a la geología. https://youtu.be/DjDzl31AKMI
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